De la columna "Ojo, comandante Bochica": "nada hay más cobarde que un secuestro, y nada que envilezca más un proyecto político" (p. 16).
Diario de lectura. Leemos libros, subrayamos libros, comentamos libros.
viernes, 13 de marzo de 2026
No es por aguar la fiesta..., de Antonio Caballero
De la columna "Ojo, comandante Bochica": "nada hay más cobarde que un secuestro, y nada que envilezca más un proyecto político" (p. 16).
Escritora, columnista, periodista, abogada. Docente en la Universidad de Manizales. Doctora en literatura de la UTP y magister en estudios políticos de la Javeriana. Autora de la novela "El oído miope", el libro de cuentos "El lugar de todos los muertos" y el libro infantil "Sakas".
En Twitter: @adrivillegas.
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domingo, 6 de octubre de 2024
La cuadra, de Gilmer Mesa
Penguin Random House
Bogotá, 2016
194 páginas
Escritora, columnista, periodista, abogada. Docente en la Universidad de Manizales. Doctora en literatura de la UTP y magister en estudios políticos de la Javeriana. Autora de la novela "El oído miope", el libro de cuentos "El lugar de todos los muertos" y el libro infantil "Sakas".
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jueves, 2 de mayo de 2024
Los sexualizadores, de Carlos Mario Vallejo
"Los sexualizadores", la primera novela del manizaleño Carlos Mario Vallejo, es una obra que desde las primeras páginas plantea lo que va a ocurrir: un narrador en segunda persona (te) cuenta que todos los seres humanos nacen bisexuales y que la homosexualidad y la heterosexualidad son conductas aprendidas que se pueden desaprender. El héroe fracasado de esta novela se propone entonces una campaña cívica sexualizadora de desaprendizaje drástico: raptar a una rectora, un sacerdote y un profesor para obligarlos a aprenderse un decálago antietiquetas y a tener sexo con alguien opuesto al de su conducta aprendida para que aprendan que las homofobias y heterofobias hacen daño.
Esa es, en resumen, la historia que se anuncia desde el comienzo. La novedad está en cómo se desarrolla esta historia inverosímil y para ello el autor acude a varios recursos: narrar en segunda persona, que es una forma escasa dentro de la literatura no epistolar (el referente manido siempre es "Aura" de Carlos Fuentes); ubicar la trama en Manizales en distintas épocas, que abarcan desde los 90 hasta la segunda década del siglo XXI; incluir numerosas referencias de marcas, programas de televisión, videojuegos, canciones y otros sellos icónicos de la cultura popular, y estructurar la novela en 33 capítulos cortos, escritos cada uno con un título y una extensión como de crónica periodística. En estos capítulos-crónicas se notan las huellas del oficio periodístico del autor, quien trabajó en Q´Hubo y La Patria, y de hecho algunos estos textos podrían leerse de manera autónoma, con sentido completo.
El escritor pereirano Rigoberto Gil Montoya dice que Manizales es una ciudad muy narrada en la literatura y "Los sexualizadores" viene a sumarse a esa tradición: la historia se ubica en Villa Carmenza, un barrio de estrato tres, como lo remarca el narrador, pero aparecen también referentes inconfundibles de la ciudad: El Cable, la bolera del Multicentro Estrella, el Estadio Palogrande y el Once Caldas, La Galería, el Banco de la República, Palermo, ek Bosque Popular el Prado y el Parque de La Estrella, entre otros.
Esta obra, ganadora del Primer Concurso Nacional de Novela "Jaime Echeverri", también rinde entre líneas un homenaje a Orlando Sierra Hernández y a Bernardo Arias Trujillo, dos escritores que fallecieron muy tempranamente en Manizales, pero estos homenajes literarios están lejos del tono de la erudición. Al contrario: la novela está narrada en un lenguaje juvenil y popular, de jóvenes que consumen drogas de manera cotidiana y así, además de la campaña de sexualización, el texto parece proponer también una campaña de normalización del consumo recreativo.
Aunque le pregunté al autor si es lector de cómic o si el cómic influyó en su obra y me dijo que no, la novela sí me dejó una sensación de haber recorrido un cómic: es una historia oscura, aunque contada con liviandad, con personajes bidimensionales y planos y con escenas fragmentadas y breves en las que prima la acción. Ya que Carlos Mario no lee cómic sería interesante que algún ilustrador leyera "Los sexualizadores": acá puede haber una novela gráfica.
Algunos subrayados
Escritora, columnista, periodista, abogada. Docente en la Universidad de Manizales. Doctora en literatura de la UTP y magister en estudios políticos de la Javeriana. Autora de la novela "El oído miope", el libro de cuentos "El lugar de todos los muertos" y el libro infantil "Sakas".
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miércoles, 15 de junio de 2022
El cielo a tiros, de Jorge Franco
La novela está dividida en 78 capítulos cortos que ocurren en tres momentos distintos: la infancia y juventud de Larry, el presente de Larry en Medellín, el día de la Alborada, cuando llega a recoger los restos de su papá, y un pasado cercano, de hace unas pocas horas, que narra el viaje en avión de Londres a Medellín. Entre esos tres planos el autor teje una historia que da cuenta del drama de ser hijo de un narcotraficante: la soledad, la exclusión y la angustia de vivir una vida que no eligió y que lo marca desde el origen.
La vida que se narra en El cielo a tiros no es la de la opulencia del narcotráfico sino la de la resaca. Un ambiente sórdido en lo estético y lo emocional, con vacíos que evidencian lo que le falta a una familia que solo se tiene dinero: reguetón de fondo, pólvora, mucho ruido, mucho aguardiente, droga y un frenesí que no se detiene dan cuenta también de un vértigo vital en el que el silencio, la pausa y la belleza no tienen cabida. Los ambientes llenos de humo y saturación auditiva son metáfora de vidas intoxicadas, sin tiempo para el sosiego.
Algunas frases
Por qué darle tanta importancia al cadáver si lo que duele es la ausencia (p. 83).
Todo está justificado aquí. La pólvora, la violencia, las balas, los muertos... todos nuestros males tienen una excusa. Y del pretexto pasamos a la resignación, y de ahí a aceptarlo todo, como si fuera normal (p. 111).
Me molestaba que trataran de solucionarlo todo con un abrazo. Paños de agua tibia. Ningún abrazo ha salvado a nadie de una enfermedad mortal (p. 135).
La muerte de alguien junta o separa, la soledad une y tal vez también el miedo, aunque creo que la incertidumbre a veces separa (p. 152).
Cara periodista se inventa una historia para ganarse aplausos. Mariquitas que creen que porque tienen una máquina de escribir son los dueños del mundo, pero se van a tragar sus putas máquinas, sus cámaras y sus mentiras esos malparidos que andan pavoneándose los muy gonorreas (p. 159).
Él siempre creyó que la gente hermosa no sufría de soledad (p. 168).
El cielo a tiros
Editorial Alfaguara
Septiembre de 2018
Bogotá
382 páginas
Escritora, columnista, periodista, abogada. Docente en la Universidad de Manizales. Doctora en literatura de la UTP y magister en estudios políticos de la Javeriana. Autora de la novela "El oído miope", el libro de cuentos "El lugar de todos los muertos" y el libro infantil "Sakas".
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jueves, 27 de mayo de 2021
Mediocristán es un país tranquilo, de Luis Noriega
Un bumangués que estudia en Bogotá y luego se radica en Barcelona es el narrador de esta novela, en la que a partir de capítulos cortos se cuentan sus coqueteos con el fracaso: su inestabilidad económica, su desinterés por el "éxito" o la estabilidad, su negativa rotunda a tener hijos y formar una familia y su comodidad en una relación de pareja sin compromisos, viendo tele y metiendo droga. Los altibajos más fuertes en su cotidianidad son los que proporciona el desempeño de su equipo de fútbol favorito.
"Tener a quién echarle la culpa es casi un derecho fundamental" (p.11)
"Las generaciones pasan.
La tierra permanece.
La memoria es frágil (p. 12).
Escritora, columnista, periodista, abogada. Docente en la Universidad de Manizales. Doctora en literatura de la UTP y magister en estudios políticos de la Javeriana. Autora de la novela "El oído miope", el libro de cuentos "El lugar de todos los muertos" y el libro infantil "Sakas".
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sábado, 8 de abril de 2017
¿De dónde flores, si no hay jardín?, de Alonso Sánchez Baute
Tres monólogos conforman el tercer libro publicado en 2015 por el vallenato Alonso Sánchez Baute bajo el título ¿De dónde flores, si no hay jardín?El primer relato es el de Jackson, un jíbaro de Cali (Kali en la obra) que vive en Bogotá. Una voz machista, misógina y violenta, que se vanagloria de su poder, dinero y "astucia", sin consideraciones de tipo ético o social. Jackson se cree exitoso porque tiene plata. Oírlo es irritante porque suena demasiado conocido: se sabe que los personajes así no habitan solo en las páginas de los libros sino también, con demasiada frecuencia, en los noticieros de televisión y en las redes sociales.
La segunda historia es la de Gema Almendrales, una prostituta fea y culta, que sabe de música, pintura y cine, y que se dedica a la prostitución por razones que aunque se verbalizan no resultan muy claras. Puede ser el relato más literario de los tres por ser el personaje más imposible; el más cercano a la ficción.
El último relato es el más breve. Un chico sin nombre, de buena familia, se dedica al ciclismo y su vida transcurre normal hasta que lo violan. A partir de ese quiebre se hunde en la droga y en un espiral de decadencia sin salida. Las tres historias no tienen conexión directa, aunque se relacionan por la mención que los tres personajes hacen de Salvador Huerga, un muerto del que poco a poco vamos conociendo detalles.
Al igual que en Al diablo la maldita primavera, los textos de ¿De dónde flores, si no hay jardín? están llenos de referencias musicales y de la cultura popular, así como de dichos, argots y espacios marginales. Las acciones de este libro también ocurren en Bogotá y en especial en la noche, ámbito que Alonso Sánchez Baute ha trabajado bien. Se trata de voces de antihéroes, de personas que no son ni exitosas ni ejemplares en los términos usualmente aceptados, pero que a partir de sus vidas difíciles invitan a la ternura y el afecto. No obstante, quienes disfrutaron Al diablo la maldita primavera echarán de menos en estos relatos una de las características más potentes de esa primera novela de Alonso Sánchez Baute: el humor de Edwin Rodríguez Buelvas no aparece en estas páginas.
Algunas frases:
¿Por qué me temen? Lo tengo claro: no soportan la idea de ver al mismo nivel a alguien que viene de bien abajo.
La gracia de la vida consiste en no dejarse atrapar: de los tombos, de las enfermedades, del amor.
La palabra es como un grifo de agua que cuando se abre ya no hay manera de recuperar la que ya ha corrido.
La familia no se quiere por compartir sangre, sino por tener que soportarse mutuamente durante tantos años.
He estado tan juicioso esta semana que ya hasta sudo agua bendita.
Por desgracia, con la muerte muere también la posibilidad de defendernos y nuestro nombre pasa a ser pasto del ultraje.
Todos ellos gente de poder. Es decir, gente débil. Hay debilidad detrás del poder porque quien lo detenta siempre quiere más: sabe que sin poder no es nadie.
El problema con los matrimonios no es con quién uno se casa sino de quién se separa.
Dios sólo se aparece por allí de vez en cuando en forma de iglesia, repartiendo culpas para poder despojar miserias.
Yo, en cambio, por moral sólo conozco el buen gusto.
Bogotá de noche no asusta. Es triste, insípida -ni siquiera melancólica-, aburrida. Puede que la recorran vidas, pero carece de vida. Es una ciudad apagada y más gris que cuando de día la mortifica el chischís eterno de la llovizna. Es cierto que a veces se escuchan el sonido de un avión que vuela bajo, los gritos destemplados en una fiesta de apartamentos y hasta el ruido de los camiones que recogen la basura. Pero no más: de resto, es mortecina, apabullada. Pueblerina.
Los bogotanos sólo visten de negro y gris por cuenta del luto congénito con el que penan por su propia vida.
¿De dónde flores, si no hay jardín?
Alonso Sánchez Baute
Editorial Alfaguara
Bogotá
2015
264 páginas
Escritora, columnista, periodista, abogada. Docente en la Universidad de Manizales. Doctora en literatura de la UTP y magister en estudios políticos de la Javeriana. Autora de la novela "El oído miope", el libro de cuentos "El lugar de todos los muertos" y el libro infantil "Sakas".
En Twitter: @adrivillegas.
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