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martes, 7 de junio de 2016

La medicina arcaica, de Orlando Mejía Rivera

En alguna entrevista a Héctor Abad Faciolince leí que él mantiene tres libros en su mesa de noche: uno de ficción (novela o cuento), uno de poesía y otro de ensayo, y los va leyendo alternadamente, porque de esas tres formas bebe la lengua escrita.

Orlando Mejía Rivera ha cultivado el ensayo, la poesía, la novela y el cuento, además del ejercicio médico y la cátedra universitaria. En 2007 publicó la novela El enfermo de Abisina, en la que en clave de ficción propuso una nueva hipótesis para explicar con fundamento científico la causa de la muerte de Arthur Rimbaud. Luego mantuvo durante un buen tiempo una columna en la revista Bienestar, de la empresa Sánitas, en la que trimestralmente abordaba las circunstancias de la muerte de algún personaje histórico, como Darwin o Mozart, para explicar con lenguaje ameno y lleno de anécdotas las causas de la muerte de famosos artistas, científicos o políticos, y ahora entrega a los lectores un texto de 446 páginas (40 son bibliografía) titulado La medicina arcaica, que consiste en una reescritura de su obra "De la prehistoria a la medicina egipcia. Introducción crítica a la historia de la medicina", publicada en 1999.

En las primeras páginas el autor advierte que este libro está dirigido a sus estudiantes de la cátedra de Historia de la medicina de la Universidad de Caldas. Se trata pues de un ensayo académico con pretensiones científicas. Quienes busquen en estas páginas el mundo de ficción de Recordando a Bosé, El asunto García, La Casa Rosada, u otros textos narrativos del autor se equivocan de obra: En La medicina arcaica habla el profesor Mejía, experto en tanatología. 

Sin embargo el interés del libro trasciende el mundo de la medicina. Como el mismo autor explica "la historia de la medicina siempre es una historia antropológica y social". Por eso la obra de Mejía Rivera huye de la especialización y al contrario busca hacer una historia integral, con cifras, nombres, lugares y datos de interés para lectores curiosos, sin formación médica, como que la momia de la reina Nefertiti, en Egipto, reveló signos de osteoporosis; que los egipcios usaban eficaces métodos anticonceptivos, que en el alto Perú las culturas indígenas precolombinas lograron realizar con mucho éxito trepanaciones craneanas, o que las enfermedades más comunes en la actualidad, como la arteriosclerosis y la enfermedad coronaria, eran muy escasas antes del Siglo XVIII, ya que a diferencia de nosotros ellos no tenían alto consumo de lácteos ni de alimentos preparados mediante la separación de la fécula y la fibra.

El libro tiene una larga introducción que da cuenta del estado del arte en materia de historia de la medicina, y luego se divide en cuatro capítulos: Medicina prehistórica y paleopatología, que aborda la evolución del hombre a partir del estudio de restos óseos encontrados en distintas partes del planeta y de vestigios artísticos como las pinturas en las cuevas de Altamira y Lascaux. Luego trae un breve capítulo sobre magia y chamanismo; el tercer capítulo aborda la medicina en la Babilonia de los sumerios y asirios, y el cuarto, que ocupa casi la mitad del libro, se concentra en la medicina egipcia.

Mejía Rivera cita al profesor español Pedro Laín Entralgo para afirmar que no es completa la formación de un profesional mientras éste no sea capaz de dar razón histórica de sus saberes. Pero más allá de los detalles históricos relevantes para un médico, Mejía propone una postura ética frente al conocimiento científico. Afirma que éste no avanza de manera lineal y que existen distintos saberes científicos que pueden coexistir con otros míticos o religiosos. Así mismo destaca la capacidad de observación y análisis de los médicos arcaicos y la comprobación científica de la eficacia de muchos de sus tratamientos. El papiro traducido por Mejía muestra que recetar miel era tan frecuente como hoy el Ibuprofeno, y con el tiempo se demostró su alto poder antibacterial.


La medicina ha avanzado, nuestra expectativa de vida es mayor que la de los egipcios, que en un 90% lograban llegar a los 50 años gracias al conocimiento de sus médicos. Pero si algo queda claro después de leer el libro es que la fe que el paciente le pone al médico es tan importante hoy como hace 5.000 años. Esa confianza es clave para que haya curación.

Un libro muy cuidado en la investigación, que merecería más cuidado en la edición. La portada es hermosa, el papel es de calidad y la fuente tipográfica permite una lectura descansada. Pero el libro tiene varios errores que van desde tildes y "h" mal ubicadas hasta al menos una fecha que no corresponde. Un escritor de la trayectoria de Orlando Mejía Rivera merece sin duda una edición más atenta.


Algunas frases:
"La necesidad de creer en algo y la necesidad de sentirse saludable, o ser aliviado del dolor, son sentimientos muy profundos y persistentes en los seres humanos, independiente de las épocas y de las civilizaciones. No puede haber una historia de las religiiones, ni una historia de la medicina, entendidas como disciplinas especializadas y aisladas de todo el vasto universo antropológico".

"Para algunos pensadores como Iván Ilich y Michel Foucault, la medicina científica representa el brazo ideológico de la tecnocracia y de allí su poder cultural; el cual ha medicalizado la vida social cotidiana mediante sus normas de higiene, salud y enfermedad que son, en el fondo, instrumentos de represión política contra todos aquellos que tratan de combatir el orden del sistema". 

"En estos tiempos de crisis somos capaces de construir cualquier cosa, pero no sabemos para qué".

"Cuando un hecho no pertenece al paradigma aceptado por los científicos de la ciencia "oficial", es negado bajo el pretexto de ser un hecho falso, anecdótico o irracional".

"La materia es energía condensada y la energía es materia potencial".

"lleva a relaciones de integralidad, donde lo mental y lo material son una unidad y el pensamiento no sólo influye en el cerebro sino en todas las partes de los sistemas corporales".

"La gran elaboración ritual de la muerte por parte del hombre de Neandertal implica aceptar que desde esos tiempos se desarrolló una conciencia mental del transcurrir del tiempo, pues sólo cuando aparece la percepción de un pasado, un presente y un futuro es cuando la conciencia de la muerte se establece en la profundidad de la psique humana. Sin la angustia del tiempo que pasa no hay angustia de la presencia de la muerte".

"La población que hace 10.000 años era de unos dos millones de habitantes, a los 5.000 años alcanzó los cinco millones".

"en el período dinástico (en Egipto) el 10% de los individuos morían a los 34 años, pero el 90% llegaban a los 50 años".

"La medicina científica nació en Egipto y traspasó las fuentes de su conocimiento a los griegos, los cuales, por supuesto, fueron brillantes alumnos y continuadores lúcidos del saber médico".


La medicina arcaica
Orlando Mejía Rivera
Editorial Universidad de Caldas
Manizales, 2016
446 páginas

lunes, 5 de enero de 2015

Transmutaciones, literatura colombiana actual, de Antonio María Flórez

En el prólogo de esta selección, Antonio María Flórez hace un breve recuento de la historia reciente de la literatura colombiana, para señalar que los cinco autores seleccionados para ser incluidos en este texto (tres caldenses) podrían corresponder a lo que Orlando Mejía Rivera denomina como la "Generación mutante".

La selección incluye Toque de queda, de Adalberto Agudelo Duque, Noticias de la niebla, de Trinufo Arciniegas y El álbum de Mónica Pont, de Octavio Escobar Giraldo, que ya fueron reseñadas de manera individual en este blog, así como una selección de poemas del volumen A las cosas que odié, de Andrea Cote Botero, dedicado especialmente a la tierra, sin ser costumbrista, y tres ensayos literarios de Orlando Mejía Rivera.

Se trata de una selección arbitraria, como todas, y quizás dispar. Se incluye cuento, poesía, ensayo y novela, que puede ser como juntar peras con manzanas, sobre todo si los seleccionados en cada campo no son lo más representativo de cada género. Sin embargo, ¿quién puede decir qué nombres son los más dignos representantes del cuento o la poesía actuales en Colombia? Nadie tiene la última palabra. En ese sentido esta selección es una apuesta, una propuesta y deja ver algo de lo que se escribe hoy en el país en cuanto a temas y formas.

Los ensayos de Orlando Mejía son El espíritu de Basho, Hölderlin, nuestro contemporáneo y El extraño universo de León de Greiff. En los tres textos, con la erudición, el rigor y la sencillez narrativa que lo caracterizan, Orlando Mejía explica por qué los tres poetas son testigos de su época y siguen siendo vigentes en la literatura actual. Se trata de textos claros, amenos, informativos que ilustran sobre los tres poetas pero ilustran también sobre cómo puede escribirse un ensayo literario sólido.

Algunas citas de los ensayos:
Un poeta continua vivo cuando sus palabras atraviesan indemnes a generaciones, modas literarias y campañas de publicidad. 

El poeta auténtico debe unir las palabras de tal manera que suene la música que de antemano existe, aún antes de construir las combinaciones de palabras.

Transmutaciones, Literatura colombiana actual, 
Edición de Antonio María Flórez
Editora Regional de Extremadura
Mérida, España
2009
355 Páginas 

lunes, 24 de octubre de 2011

La casa rosada, de Orlando Mejía Rivera


Después de mucho tiempo, mucha lluvia, mucho Rock al Parque, 'La casa rosada' fue leía y citada. El 26 de enero de 2006 llegó a los correos de miembros del Club Secreto. Ahora, aprovecho que Orlando Mejía está de actualidad por su entrevista en El Radar sobre corrupción, comparto la selección que hice hace cinco años.

“Occidente es un mundo de seres dormidos, este siglo tecnocrático representa el triunfo de los muertos sobre los vivos, el olvido esencial de que sólo somos fantasmas fugaces de ilusorios dioses menores y borrachos…” Pág. 9 
“Aquí yace un hombre con el talento de un Camus y la intuición de un Gide que no pudo escribir ningún libro. Cuerpos y libros, el adolescente deja de serlo… el intelectual lee para no morirse de tedio, lee para justificar su suicidio imaginario, lee para huir de la vida, lee para negar a Dios, lee para perderse a sí mismo, lee para esconder su rostro de la muerte… ¿y el sentido de mi vida?... ¿y por qué el gran coño sólo produce la felicidad por un único instante?...” Pág. 13 
… “a una Manuelita Sáenz del siglo XX, a una Yourcenar sin los gustos de Safo. Teresa comenzaba a ser cortejada por los profesores universitarios que se soñaban con hacerla su esposa, fieles a la idea de que los académicos tenían la noble misión amorosa de redimir a las putas y putear a las señoras.” Pág. 22 
… “por eso toda mi poesía se ha gestado a través de mi cuerpo y he aprendido que la eternidad y la fugacidad no se comprenden al leer tratados de metafísica, ni los libros religiosos de los anacoretas, ni los textos áridos de los filósofos, sino que, por el contrario, la eternidad sólo se siente en ese instante donde abrazados con furia y temor al otro explotamos nuestra soledad en un orgasmo compartido que nos vuelve al origen andrógino y sabemos que sólo existe este instante, que no hay pasado ni futuro y sólo el sexo nos enseña que somos seres hechos de la tierra de lo demoníaco y de lo divino pero sin que exista un más allá ni un espíritu que no sea también cuerpo y sexo y secreciones…”. 
…“Los zombis recorren hoy las calles de las grandes ciudades del mundo, doctor Fandiño, yo viví diez años en Europa y me consta que la mayoría de los individuos tienen muerta o agonizante la naturaleza humana. Europa es un museo y sus aceras y edificios están recorridas por fantasmas como los de los cuadros de Munich, ya ni siquiera se percibe la angustia existencial que surge de los seres auténticamente vivos, sueñan su agonía cadavérica, su memoria es pobre, sólo recuerdan las imágenes que les muestran los televisores día y noche…” Pág. 29 
(Los europeos…) “buscan sus demonios y sus culpables en las cintas gastadas de celuloide y, mientras tanto, se olvidan de su presente, no reconocen sus actuales criminales, son poseídos otra vez por las fuerzas demoníacas que utilizan otros rostros y símbolos renovados; los jóvenes de 15 y 20 años se rapan la cabeza y persiguen a los turcos y a los polacos y a los sudacas y a los argelinos y a los africanos…” Pág. 30 
…“Occidente significa en su etimología ocaso y esta es la última etapa de la civilización de los crepúsculos, de la dictadura de las máquinas y los conceptos racionales que trataron de negar la poesía de la vida y la perfección de la unidad natural; la nueva imagen de dios no necesita de ningún rostro de Dios, la meta espiritual es ir a ninguna parte, doctor Fandiño, las palabras retornarán al silencio y algún día los nuevos hombres sentirán tristeza y caridad por esta época de contradicciones y de búsquedas ciegas…” Pág. 31 
“La neumonía ya pasó y ahora por primera vez entiendo el ritmo de Proust, con la sensación de asfixia hay que dilatar el tiempo, cada segundo es un año, cada año es un milenio, el tiempo sólo se percibe cuando falta aire…” Pág. 37 
… “POETA es escupir siempre al rostro de los poderosos y orinarse con desprecio en los oropeles y en la fama, POETA es sentir la soledad y la desnudez de la tierra y de los huesos, de las bocas con sus lenguas, de los grandes conceptos que mienten y descender a los infiernos de la existencia colectiva para intuir la fragilidad de nuestra historia fantasmal, el ruido de la máquina que acecha”. Pág. 40 
… “desde Esquilo y Safo hasta Hölderin y desde Baudelaire y Rimbaud hasta Eliot han sabido aguar la fiesta mentirosa de los sueños del planeta: la poesía es la palabra que descubre la vida de la otredad y las múltiples significaciones de las cosas; la poesía reestablece el sentido de lo único en lo múltiple y de lo múltiple en lo único, es el puente del reino de la vida y de la muerte, es la piel de los cuerpos, los suspiros…” Pág. 40 
“Definiciones:Psiquiatra: Individuo que es capaz de decirle la verdad a cualquiera menos a sí mismo. (Muy dedicadoa usted Fandiño)Feminista: Mujer que odia ver los falos de los hombres y por eso los mantiene adentro.Filósofo: Eunuco en la orgía de la vida.Burócrata: Hacedor de mierda.Patria: El burdel de los generales.Paz: La celestina de la guerra.Pene: Tótem sagrado del Dios ausente.Política: El oficio de los muertos”. Pág. 43 
 “MUNDO: (MU: mugido, UNDO: de unidad). Pesadilla colectiva de las mentes que sueñan. / 2. Planeta en estado terminal enfermo crónico del virus de la modernidad humana. (V.M.H) / 3. Esfera celeste inventada por Pascal para justificar a Dios (la tercera definición se la dedico a Juan)”. Pág. 44 
“PIEL: (PI: Número que simboliza el diámetro de la totalidad, EL: Pronombre del ser). Cartografía del alma. / 2. El tegumento más profundo que tienen los seres humanos. / 3. Tela que cubre el ser”. Pág. 44 
“Fandiño, a uno lo comienzan a engañar desde muy pequeño, el veneno se lo meten en forma de esperanza o de temor, a mi me torturaron desde los cinco años, un tío solterón me leía las fábulas de Esopo y en especial la maldita fábula de la hormiga y la cigarra se convirtió en mi casa en la gran fórmula para el éxito en la vida, maligna fábula que me sueño en mis pesadillas, que sé de memoria así yo no quiera, fábula que se me ha convertido en la prueba de que todo está al servicio del inhumano sistema productivo, donde para ellos nosotros los individuos no tenemos ningún valor humano, sólo somos números, estadísticas, promedios abstractos de los economistas… la introducción en este infierno comenzó para mi Fandiño con la fábula de la hormiga y la cigarra”. Pág. 47 
“Esopo fue un esclavo de los griegos, Fandiño, de ahí su mentalidad de esclavo y la importancia de sus mezquinos pensamientos en esta época de esclavos, donde quieren que seamos sólo eso, hormigas trabajadoras desde el nacimiento a la vejez, con miedos profundos al futuro y a la muerte, nos engañaron…” Pág. 47 
“…pues sólo es en el tiempo del ocio, Fandiño, donde los seres humanos amamos la vida, erotizamos nuestros cuerpos, sentimos orgasmos, despreciamos los títulos y las estructuras, sólo en el ocio podemos ser humanos, Fandiño, y creadores, y magos de otros mundos imaginarios… sólo en el ocio nos desengañamos y nos desintoxicamos de todas las mentiras que nos contaron, de todos los fantasmas que nos metieron, para que huyéramos de la vida creyendo que huíamos de la muerte”. Pág. 50 
“La hormiga positivistaVivía una hormiga que creía haber demostrado que era un oso hormiguero, y de pronto se encontró con un oso verdadero; lentamente la lengua del oso comenzó a enrollarse en su cuerpo y, ante la real evidencia, la hormiga ya no tuvo más remedio que abrir los ojos y mirando con fijeza al oso, exclamó con asombro: ‘increíble, todavía quedan caníbales’.Anti-moralejaCuando tengas la certeza de que encontraste la verdad o sabes quien eres, duda de tus ojos y de tu mente, ten desconfianza de tus convicciones absolutas, aléjate de los hombres, de los dioses y de los sistemas, que poseen respuestas para todo.” Pág. 51 
“…Los sueños llegan como bandadas de pájaros, provienen de un remoto reino que se encuentra en el centro del fondo del mar y en el punto que une la tierra y el cielo”. Pág. 53 
“Se vive, doctor Fandiño, para caminar y agotar esos planos existenciales que están representados en cada capa de palabras y agotarlos es darse cuenta de su falsedad, de su agonía; pero ello implica el doloroso proceso de irse desprendiendo de pieles y de rostros, de destruir los ídolos y las estatuas que hemos hecho de nosotros mismos, es necesario no poseer ninguna certeza para construir ese camino, por eso las capas de las ideologías, las religiones, las sectas, deben ser vividas pero para pasarlas, para dejarlas atrás, cualquier parada en el camino es quedarse en una capa específica, pertenecer a un mundo muerto; este proceso doctor Fandiño es un movimiento simultáneo hacia fuera y hacia dentro, es otra manera de expresar el camino de misticismo o de la espiritualidad”… Pág. 56 
“… recordar es otra manera de falsificarnos a nosotros mismos, de justificarnos biográficamente, de tolerarnos para poder seguir viéndonos en los espejos…” Pág. 77
“… Arturo creía que lo mejor del pensamiento del suicidio era precisamente que nos preservaba del acto del suicidio, que saber que la vida tenía abierta las puertas de la muerte nos permitía seguir en la vida…” Pág. 107
“Convoco al ejército de fantasmas que me habitan
y no quieren recordar el principio del principio:
que sólo somos los sueños de un dios
perdido en un rincón del universo,
que llora su propia amnesia
y su propia soledad.” Pág. 112
“La mujer o el hombre ideal es la proyección insuficiente de nuestra psiquis, incapaz de encontrarse como ser total dentro de sí misma.” Pág. 114
“… ahora, afortunadamente, los escritores ya han empezado a intuir que sólo son viajeros de la noche onírica, visitantes nocturnos que parten de la estación de trenes a los distintos universos de la literatura; por eso la literatura Jorge comienza a ser percibida con la figura de un palimpsesto, de un único libro multiplicado hasta el infinito por las distintas versiones de los soñadores. Las palabras no le pertenecen a nadie, ni los argumentos, la única novela policíaca ya estaba descrita desde el génesis bíblico, en la Iliada se reconoce al Macbeth de Shakespeare y al Quijote de Cervantes, Joyce escribió de nuevo el Ulises mientras le hacía el amor a la Circe de Homero y Virgilio escribió la Divina Comedia a través de un personaje que inventó y al cual llamó El Dante Alighieri”. Pág. 122
“Signore Kafka –dijo Settembrini- el destino de la humanidad está por encima de los destinos individuales, cada uno de nosotros sólo tiene razón de existir para poder sacrificarse a los designios de la especie, usted o yo signore no importamos sino como partes minúsculas de la humanidad.” Pág. 129
“Señor humanista, su optimismo en la razón humana y en el futuro de la civilización lo ha llevado a convertirse en la semilla de los verdugos de lo humano, en el gestor de los genocidios y los crímenes, en el sembrador de la destrucción y la demencia de las guerras, ustedes los humanistas son en realidad las mentes perversas que han movido siempre las manos asesinas de los guerreros y han dado las órdenes monstruosas de los gobernantes, señor Settembrini, su humanismo clásico e iluminista solo ha producido esclavitud y dolor en nombre de la cultura y el ‘progreso humano’ y después de todas sus acciones se han lavado las manos, la indudable capacidad dialéctica les ha permitido enrostrarle la responsabilidad de los crímenes a los otros, a los bárbaros, a los pensamientos irracionales, a los dioses y a los demonios, a la emocionalidad de los corazones o a la energía extrema de los jóvenes…” Pág. 130
“… amor… ese amor que solo empiezo a experimentar ahora… a las puertas de este cementerio, oliendo a muerte reciente… con la certeza de que mi próximo lecho será un colchón de gladiolos… un lecho de muerte……… el pobrecito Jorge…… Rimbaud yo te invoco……. Nietszche espérame…… ya voy…… ya vamos…. Ya vamos todos…. Los muertos vivientes hemos despertados a la conciencia… a la realidad…. mi muerte…. mi propia muerte… ¿Qué rostro tendrá?... quizá el mismo que tiene Jorge… o la máscara de Satán que poseyó mi virginidad hace tantos años… o sólo será el blanco-blanco-blanco de Kandinski… el silencio… la mente alucinada de Hölderlin… el beso y el abrazo de Arturo… mi sangre corriendo con humildad al mar… uniéndose al agua de la tierra y de las nubes… de los sueños de Bachelard…. Fandiño, las lágrimas están mojando su diván verde, su tapete negro, chispotean sus gafas, lubrican mi tristeza, calman la sed de Jorge… Fandiño ojalá llegue pronto mi muerte… y me hunda por fin en el silencio, en las entrañas de los árboles… para descansar durante mil universos… y no despertar nunca más…” Pág. 137 Me gustó mucho la densidad de este ambiente.
“Doctor Fandiño, aprender a vivir es aprender a morir, por ello ninguno ha aprendido a vivir en esta cultura –OCCIDENTAL- que esconde los cadáveres o los maquilla de vivos, que explota al hombre para que su existencia sea tan pobre como la de una máquina, que estimula el miedo a la muerte para que los seres humanos dejen de oír la voz de su conciencia espiritual.” Pág. 140
“Los psiquiatras le tenemos mucho miedo al silencio, es imposible racionalizar el vacío de las palabras que nunca hemos querido recibir sin la armadura de nuestra ciencia.” Pág. 156
“Las putas al poder ya que sus hijos no fueron capaces.” Pág. 160
“La clonación es el sueño de Narciso llevado mediante la técnica a la perfección.” Pág. 167
(La clonación) “Este hecho termina las diferencias entre el robot y el hombre, pues si no se pudo lograr que el robot copulara, entonces se buscó y se logró que le hombre se reproduzca como máquina.” Pág. 168
La Casa Rosada
Orlando Mejía Rivera
1997

jueves, 4 de agosto de 2011

Extraños escenarios de la noche, Crónicas culturales, de Orlando Mejía Rivera

Hace una semana, en un outlet de libros organizado por El Malpensante, encontré "Extraños escenarios de la noche", un curioso librito que me costó $3.000. Curioso no sólo por el precio sino por el título, porque es pequeñito, de una editorial desconocida, y porque al menos yo nunca lo había oído mencionar, aunque he leído varias obras de Orlando Mejía Rivera.

El prólogo es de Héctor Abad Faciolince y desde ahí advierte que el autor, cuando le cede la palabra a otras personas, cae en la trampa de la propaganda y la nostalgia, y en otra parte dice que Orlando Mejía a veces escribe acá de manera ingenua. Con esas advertencias entré a leer el libro curioso de un autor que me gusta mucho y debo confesar que Héctor Abad se queda corto... que su crítica es muy suave y benevolente frente a la calidad del libro. Esta obra es como cuando uno le descubre un defecto maluco al novio... uno quisiera que nadie se enterara pero ahí está y no se puede ocultar. A mí Orlando Mejía me encanta como escritor de ficción e incluso como ensayista (de hecho ya lo he reseñado varias veces acá con muchas flores) pero en este intento de periodismo mezclado con reflexión personal no sale bien librado. Los diálogos suenan falsos, las denuncias suenan ingenuas... Orlando tiene un "discurso" apocalíptico sobre la sociedad que suena forzado en medio de las descripciones que hace...

Son 4 crónicas escritas en Barcelona: una sobre los inmigrantes latinos, otra que parte de una conversación larga con un palestino, una más sobre las catedrales no sólo de Barcelona sino también de algunas ciudades italianas, y la última, que le da título al libro, sobre la noche de sexo y strepteasse en Barcelona, que quizás es la más "visual" de todas.

Pensé mucho en Laverde leyendo este libro. Me gustaría que lo leyera. Sé que con lo que él ha viajado y con su talento y experiencia podría regalarnos unos textos mucho más logrados que los de este libro. Ojalá se animara.

Algunas frases:

"contrarrestar la tristeza de tantas soledades que podemos albergar en un único cuerpo".

"todos influimos en todos, y no existe ni una sola lágrima, ni una sonrisa, ni un pensamiento, que no esté acercándonos o alejándonos del abismo humano o de la utopía colectiva".

"nunca antes tantos individuos podían viajar y ver sitios lejanos, pero también nunca antes los viajeros estaban tan poco preparados para mirar lo extraño y descodificarlo mediante percepciones mentales auténticas y personales".

"La morada es el espacio donde nuestro ser más profundo crea tejidos humanos de símbolos y sueños".

"Ahora parecen espectros, nada es tan grotesco como los travestidos viejos, parados en las calles, esperando la muerte, aunque persisten en la ilusión de ser todavía deseables".


Orlando Mejía Rivera
Extraños Escenarios de la Noche. Crónicas culturales.
Hoyos Editores
Manizales
2005
132 páginas

domingo, 12 de junio de 2011

El Enfermo de Abisinia, de Orlando Mejía Rivera

El enfermo de Abisina es una novela muy corta del médico Orlando Mejía Rivera (el mismo de La Casa Rosada y Recordando a Bosé), escrita básicamente para proponer una nueva hipótesis con relación a la muerte del poeta francés Arthur Rimbaud, quien según la historia oficial murió de sífilis.

El libro está compuesto por 4 monólogos, a manera de cartas o textos: Los artículos del crítico Edmond Lepelletier, transcritos casi tal cual como se publicaron en París, en los que destroza la obra de Rimbaud; una carta (inventada) de Rimbaud, otra (inventada) de su amigo Paul Verlaine y otra de un médico que no existió, Nikos Sotiro, quien supuestamente atendió a Rimbaud cuando abandonó Francia, y la poesía, y se radicó en Abisinia durante más de una década, dedicado al comercio de armas y café. Esto significa que Mejía Rivera escribe en esta novela "a la manera de" Rimbaud y de Verlaine, lo cual no es cualquier cosa...

El libro me gustó, como casi todo lo de Orlando Mejía Rivera.

Acá van las frases:

La obra de un autor no basta para el análisis literario. Es necesario que el crítico penetre, al igual que un investigador policial, en las minucias y en lo oculto de la vida del autor, sin dejar nada afuera, divulgándolo todo, porque un escritor, o alguien que crea serlo, ha perdido su derecho a la vida privada.

Los adictos a la abscenta tienen alteraciones en la percepción de los sentidos. Por ejemplo, saborean formas, huelen colores, palpan notas musicales, ven colores en las palabras.

Si esta es la poesía del futuro entonces el futuro será una sociedad que mató la auténtica poesía.

Te dije que toda destrucción era necesaria, que vivir era renunciar a todo lo que amábamos o necesitábamos. Te lo dice alguien que lo único que ha sabido hacer en su vida es destruirlo todo.

Soy un selenita que despioja la abundante cabellera de Dios.

Entre el desierto y los negros de África descubrí lo que soy: una sombra errabunda que busca la nada.

Lacerar la carne, vaciar el corazón, envenenar el espíritu. Habitar la soledad, el hastío, el asco, el aburrimiento. Exprimirme como un absceso.

Los dormidos necesitan pensar que los despiertos somos sus pesadillas.

Es cierto que siempre me he quejado, pero para mí quejarse es otra manera de cantar.

Soy sólo un viajero, un peatón, un vagabundo que ha caminado por el mundo como un extranjero proveniente de otros universos.

Comprar la tinta con la que escribiré hasta mi muerte los poemas de un artista que tuvo la mala fortuna de nacer en un siglo de banqueros sin alma y de generales enfermos de poder.

Aquí en estos desiertos africanos estamos todos acostumbrados a la dureza de la vida y no tenemos tiempo para lloriquear como ustedes los poetas de ciudad, tan delicados como señoritas o cachorros de gatas de Angora.

Cuando un ser humano va a morir su alma de niño vuelve a imponerse en los últimos meses de vida del adulto y de ahí el deseo de caminar por los parajes de la infancia, de recuperar los sabores de las primeras comidas, los olores que arrullaron al bebé que fuimos y olvidamos, las caras de los seres amados en una edad en que no se conocían las palabras pero sí el sentimiento del amor.

No dejes de leer el Corán, pero recuerda que el infierno, el verdadero infierno, está construido con palabras.


El Enfermo de Abisinia
Orlando Mejía Rivera
Editorial Bruguera, 2007
Barcelona
120 páginas

domingo, 23 de agosto de 2009

Recordando a Bosé, de Orlando Mejía Rivera

Los asiduos de este Club Secreto saben que Orlando Mejía Rivera está en los primeros lugares de mis afectos literarios (me acuerdo de Clu que se llevó "mi" Casa Rosada a Rock al Parque y todas las hojas de "La Casa" se inundaron con un aguacero descomunal). Bueno, pues en esta Feria del Libro Orlando Mejía presentó "Recordando a Bosé" y digamos que mis afectos se consolidan.

No tengo ni la menor idea de cómo pueden recibir esta novela quienes no han vivido en Manizales. Supongo que pasa lo mismo para los que no hemos vivido en París y leemos Rayuela: que nos perdemos la mitad del libro... Para un manizaleño es muy difícil hacer una lectura "objetiva" de Recordando a Bosé porque en todas las páginas están las imágenes de la ciudad, y además de la ciudad de la infancia (por lo menos la mía) porque el libro ocurre en los 80, cuando el protagonista, Ricardo Valenzuela (el autor?) entra a su primer año de medicina en la de Caldas. Entonces aparecen con nombre propio la U. de Caldas, Palogrande, la librería de Leo (Atalaya) San Carlos, Chipre, la Avenida Paralela, la 23, el Cable, el Parque de los Novios, San Jorge, La Leonora, la Suiza con todo y su acuario, el bar Kien, Timbalero, La Bohemia, la parva de La Victoria, Arizona, el Teatro Fundadores, el Cid, el Cumanday y el Teatro Manizales, la Pichinga, la Castellana, la falda de Palermo para subir al Cable y hasta el viaje Manizales-Armenia. Además, la banda sonora está armada a partir de las canciones de Miguel Bosé, de Camilo Sesto, de Pablo Milanés y Silvio Rodríguez, de Serrat... todas en casetes o a través de Ondas del Nevado.

En fin, puede que a un bogotano o costeño la novela le parezca apenas una "novelita" de 400 páginas, porque es una historia sencilla sin grandes pretensiones, narrada en primera persona, sin juegos de tiempo ni grandes saltos. El protagonista es una adolescente con pretensiones poéticas y la atmósfera también lo es. Sin embargo, para mi resultó "deslumbrante" descubrir que de los espacios requte-conocidos y recorridos también se puede armar una novela.

Lo malo: la edición. El libro lo editó la U. de Caldas y tiene errores increíbles de tildes, mayúsculas, etc. además de algunos gazapos, que distraen la lectura feliz.

Ahora sí, las frases, pero antes de las frases, una propuesta para el Director Supremo y los demás miembros del Club Secreto... Qué les parece si hacemos un blog? es decir, si en vez de mandarnos las citas por correo las colgamos en un blog que sólo podamos alimentar nosotros? Lo propongo básicamente porque en un blog quedarían ahí "archivadas" todas nuestras citas, para cuando uno quiera releer... porque no sé ustedes pero por lo menos yo no guardo los mails... Ahí les dejo la propuesta.

Las frases:
"Todo hombre de menos de uno sesenta de estatura necesita darle a entender al mundo que es un gigante en la cama"

"Para mi es claro que en cierta forma todos somos un pedazo de carne pudriéndose poco a poco, que la juventud que ahora tenemos tu y yo, en un abrir y cerrar de ojos será un sueño o un recuerdo remoto del pasado".

"Manizales nos mostraba en silencio su rostro adolescente, su belleza montañosa, sus aromas a eucalipto y vientos del nevado, y en ese momento, frente a la torre de madera del Cable iluminada por bombillas de cristal, miré la cara joven e ingenua de Rosana y sentí que era feliz y que ese sentimiento acompañaría mis recuerdos futuros de hombre".

"Tu problema no es que estés acá conmigo, sino que tu cabeza, tan inteligente para decir palabras bonitas y citar libros, no te ha servido para liberarte de esos complejos de culpa religiosos, que siempre están tratando de cobrarle a las personas sus raticos de felicidad y placer..."

"La educación no forma personas honestas, se puede ser un genio y a la vez un bellaco"

"El mundo convertido en un gigantesco campo de concentración, un matadero planetario que se disfraza en el día de civilización desarrollada, de bastión de la democracia, de campo de la justicia y la razón".

"Colombiano inocente: dícese del individuo que todavía no ha sido capturado por los organismos secretos de inteligencia militar y por eso no ha confesado su culpabilidad en el potro y no ha cantado estimulado por las cosquillas de la picana"´

"Yo leí alguna vez en un libro de Desmond Morris que el acto de chismosear equivalía en la especie humana a la despiojada entre los gorilas".

"Pienso que nadie tiene libre albedrío, que todo lo que vivimos, incluso lo más pequeño o en apariencia sin importancia, ya está escrito en alguna parte, en el libro de los destinos humanos".

"Los mejores, quizá los más humanos, terminaban en los manicomios, o muertos por su propia mano, o refugiados en los paraísos artificiales del alcohol y de las drogas alucinógenas".

"Me gusta la ironía de Oscar Wilde cuando dice que prefiere el cielo por el clima, pero el infierno por su sociedad".

"Pues como dice mi amiga Susana todo beso debe ser mágico, es decir, un beso que se transforme en polvo".

"Democracia colombiana: dícese de un sistema político dominado por una minoría de corruptos que convencen a la mayoría con los argumentos de los gases lacrimógenos, los bolillos y las dentelladas de los perros pastores alemanes".

"Esta vida es una trama, este mundo, me lo dijo el mismo Cristo, es el verdadero infierno, no hay otro infierno fuera de éste".

"Me gusta esta ciudad, sus olores, sus paisajes. Manizales tiene su magia, cada calle, las plazas, las casas, los árboles, son parte del mundo afectivo de la gente. No existen, simbólicamente, zonas muertas o sitios extraños; esto se refleja en la actitud cotidiana de la mayoría, acá se tiene sentido de pertenencia por los espacios públicos, se camina sin prisa por las avenidas, se percibe una ciudad con alma femenina: protectora, tierna, misteriosa. Lástima que esté en manos de estos políticos actuales, maestros del chanchullo, campeones del descaro, mafiosos del tráfico de influencias. Pablo Ocampo dice que Manizales sería el paraíso terrenal si no tuviera los bandidos que la gobiernan. Si la ciudad tiene alma de mujer, es claro que los políticos que la dirigen son sus violadores".

"No seas tan desconfiado, es cierto que toda persona mayor de treinta años es sospechosa, pero hay excepciones"

"Como si la guerra, cualquier guerra, terminara enloqueciendo a sus combatientes, dejando a un lado los razonamientos y las causas políticas o históricas que la originaron, para aparecer el verdadero motivo de la perpetuación del conflicto: la trasgresión de las leyes humanas de la convivencia, la liberación del monstruoso asesino que todo corazón guarda adentro".

"Toda la civilización occidental está cimentada y construida sobre el asesinato erigido como sistema político y social. Occidente ha nacido y crece vigoroso a partir de los cadáveres de sus enemigos, que son todos aquellos que no representan los valores occidentales. Por eso nuestros discursos hieden a muerte y a tortura, somos el monstruo ciego que mata a los otros mientras canturrea canciones de amor y solidaridad e inventa lo ético y lo moral a la altura de sus propias necesidades de destrucción".

"Estos celos no son voluntarios, se me salen como los pedos".

"Siempre me ha gustado la historia, quizá porque pienso que es otra rama de la literatura, donde los hechos del pasado son acomodados por los historiadores, y los lectores, para justificar su propio presente. creo que todo lo que leemos y escribimos los seres humanos busca, en el fondo, la justificación de sí mismos, de un país, de una cultura, de una sociedad, de una raza".

"Me acuerdo del filósofo Aristóteles y su cuento de que el hombre es un animal triste luego de la cópula. Yo no estoy triste, supongo que a Aristóteles no le fue muy bien en estos menesteres y por eso mantenía triste, pero él, como fue un gran filósofo se encargó, quizá para justificarse, de convertir sus problemas personales en categorías universales de la especie humana".

"Imagínese que fuésemos más bien hijos de una probeta de cristal, con marca registrada y todo, y que nuestro amado hogar de la infancia fuera un laboratorio de biología molecular. Yo creo que usted y yo estaríamos mucho mejor sin mamás, o mejor, con esa mamá común de electrodos y cristal".

"La mamá es fundamental en los primeros cinco años de vida, después no. Es decir, después no si uno no la tuvo al principio, pues si alguien la disfrutó desde el nacimiento nunca dejará de ser, así tenga cien años, un bebé en los brazos de su madre eterna".

"Permanecer borracho en esta vida no es un vicio, ni una enfermedad, sino el único acto de dignidad que está al alcance de nuestra lucidez".

"La trama de tiempos infinitos bifurcándose, de manera simultánea, es lo que permite que en cada instante que vivimos seamos lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos, pues en cada segundo converge toda la trama de los tiempos".

Orlando Mejía Rivera
Recordando a Bosé
Editorial Universidad de Caldas
Manizales, 2009
414 páginas