jueves, 15 de junio de 2006

La Muerte de Alec, de Darío Jaramillo Agudelo

Esta novela breve, la primera de Darío Jaramillo, cuenta, más que la historia de la muerte de Alec (de la que el lector sabe su trágico fin desde el título del libro), la serie de hechos que casuales o no sirvieron para presentir la muerte del personaje. Es una novela sobre el destino, el azar, la predicción, la muerte como algo ineludible y la imposibilidad de escapar a lo que está trazado. También es un texto sobre lo inevitable del futuro y sobre los símbolos del presente. Y sobre todo es una novela sobre la literatura: está llena de referencias a escritores tan variados como Filisberto Hernández, Margarita Yourcenar, thomas Pynchon, etc…



Darío Jaramillo Agudelo es el autor de otra novela que me gusta mucho que se llama Cartas Cruzadas, deotra que se llama Novela con Fantasma; de un libro inclasificable que se llama Guía para Viajeros, y de varios libros de poemas, entre ellos Del ojo a la lengua (con ilustraciones del pintor Juan Antonio Roda) y Poemas de Amor, un de los libros de poesía más importantes de la literatura colombiana.



Frases:

“Aquí, precisamente, tendría que decirse que la amistad es, ante todo, un antidoto contra el aburrimiento y que el secreto de la vitalidad de una relación radica en que uno no pueda prever las reacciones del otro, ni se sepa de memoria sus temas”.



“El hombre cabalmente religioso que impregna el diario vivir con su creencia, tiene más sosiego que aquél que solamente posee preguntas sin respuesta”.



“El náufrago es el único muerto que cava su propia tumba”.



“Yo odio los trasteos; casi diría que la fórmula de una maldición gitana es: te deseo un trasteo”.



“Este fue el último gesto de elegancia de Alec, pues nada hay más estorboso que un cadáver. Esta desaparición de libró de ritos fúnebres y de trámites burocráticos; te libró del horror de reconocer su cuerpo sin vida. Queda la duda, pero es preferible esta incertidumbre, es preferible esta exigua incertidumbre contra toda la evidencia, al macabro espectáculo de un amigo muerto”.


Darío Jaramillo Agudelo
La Muerte de Alec
Editorial Alfaguara
1999

lunes, 8 de agosto de 2005

Triste, Solitario y Final, de Osvaldo Soriano

"Los trenes tienen algo que ver con el principio y con el final. También los barcos y la distancia. Uno siempre va a morir lejos de los mejores lugares. Por vergüenza tal vez, como los elefantes".

"Tengo algunas palizas encima pero puedo darme el lujo de abandonar el cementerio caminando".

"Es inútil andar a los tiros. No hay nada que defender. Creo que nunca lo hubo. Ahora todo el mundo tiene un muerto en la familia y el que no, está solo como un perro. Este país ha estado sumergido en la mierda desde hace muchos años, pero la gente decía que el olor era de margaritas silvestres"

"No hay norteamericanos pobres en América Latina. No les sienta el clima".

"Uno puede estar solo mientras alguien lo acaricia".

Osvaldo Soriano
Triste, Solitario y final
1973