miércoles, 21 de enero de 2026

De noche alumbran los huesos, de Julián Bernal Ospina

Cada libro tiene su momento. Empecé a leer De noche alumbran los huesos en 2024 y rápidamente lo abandoné. Suelo leer con disciplina y terminar todo lo que empiezo, sobre todo si son libros de autores caldenses, pero con éste no pasé de las primeras páginas y lo dejé sin mayor remordimiento. 

Lo retomé año y medio después, en un día de vacaciones, sin prisas, y enganché desde el comienzo. El primer cuento me llevó al segundo y entré en el juego que propone el autor: registros distintos y circunstancias diferentes para cuentos que tienen como personaje secundario o mero referente a quien más adelante, o más atrás, es protagonista. 

De noche alumbran los huesos está dividido en dos partes, cada una con seis cuentos. Hay varios textos de ultratumba, con cadáveres y cementerios, y otros del "más acá", con duelo o pérdida. Si tocara elegir uno solo, me quedo con "El coronazón", un cuento que me hizo recordar La hora gris, de Eduardo Otálora Marulanda.

Mención especial merece "Crónica de un doble espejo", un cuento que no sé qué tal envejezca o cómo se pueda leer en contextos ajenos a Manizales, pero que los lectores locales contemporáneos podemos disfrutar. Se trata de una sátira en la que los nombres apenas enmascaran, sin mucho disimulo, a la clase política local reciente: el exalcalde Carlos Mario Marín, su primo Santiago Osorio, el examigo Arturo Espejo, el exalcalde Octavio Cardona... Ninguno queda bien parado.

Algunos subrayados:

De "Monólogo de una estatua"
"¿A dónde van, acaso, los muertos?", les preguntamos. Nos responden: "¿Los muertos? ¡Ja! Los muertos ahora están mojados y no llevano nombre, se quedan pa la eternidad buscando tumba (p. 18). 

De "De noche alumbran los huesos"
Se encontraron de frente con el mármol de carrara resqubrajado, ornamentos de divinidades con telarañas, rejas oxidadas y cristales partidos. Se miraron.
—Pa eso sirve el poder —dijo Fabio.
—Sí, pa terminar pudriéndose, pero pudriéndose con elegancia —respondió Enrique. (p. 56).  

De "El coronazón"
De pequeña soñaba que me protegía una burbuja que hacía mi mamá. Como un campo electromagnético que nos apartaba de todos los monstruos que pasaban alrededor (p. 112). 

De noche alumbran los muertos
Julián Bernal Ospina
Escarabajo Editores
Bogotá
Julio de 2023
142 páginas

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